lunes, 21 enero 2019

Cigarro en el Siglo XX

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La primera mitad del siglo veinte es una continuación de la tendencia de finales del siglo veinte, casi como un renacimiento del ímpetu de la industria tabaquera, que había sido cortado en seco por la guerra y por la intervención americana. Se crean nuevas marcas y, así, nacen Fonseca y La Belinda en 1907; Bolívar en 1927; Quintero y Hno. Entre 1924 y 1940 (la fecha es imprecisa); Troya en 1932; Montecristo en 1935; Flor de Rafael González Márquez en 1936 y Saint Luis Rey en 1940.


cigarrosLa evolución de las marcas es continuo, y siguen surgiendo marcas nuevas y desapareciendo otras antiguas hasta que llega el año 1959 y, con él, el triunfo de la Revolución.


El nuevo gobierno reorganiza, la industria tabaquera y se suma al progreso de las marcas y la calidad de los cigarros. En 1966, nace Cohiba (considerado el mejor habano del mundo); en 1969 Trinidad, el regalo de protocolo del gobierno de la República de Cuba; en la década de los 70, con el apoyo de SEITA (hoy, parte de Altadis), Quai d'Orsay; en 1996 Cuaba; en 1997 Vegas Robaina y en 1999 San Cristóbal de La Habana. Este resurgir, de nuevas marcas es una clara muestra de que la industria está en pleno periodo de expansión y de que el mercado responde y crece de año en año.


A partir de los años cincuenta de este siglo, se venden en España alrededor de 200 millones de cigarros, que llegan a su máxima expansión en 1975, superando los 1.000 millones de cigarros, tanto peninsulares, como importados desde Cuba, República Dominicana, Canarias, Filipinas, Centroamérica y Brasil. En estos momentos, el crecimiento anual del consumo de cigarros ronda el 10% y se ha complementado con la llegada de nuevos tipos de cigarros o "cigarritos" los minis, los puritos y los midis o chicos. Esta nueva moda tiene unos crecimientos espectaculares, llegando al 30 ó 40 % anual, y se destaca como la nueva tendencia en el mundo del cigarro.

 

 
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