Crecimiento y Cultivo del Tabaco

Miércoles, 20 Agosto   

El tabaco crece tanto en regiones tropicales como en zonas templadas. La planta prefiere suelos fértiles, sueltos y bien drenados, así como temperaturas cálidas, con un periodo libre de heladas durante la fase de crecimiento de entre 120 y 170 días. Algunos factores ambientales, como el tipo de suelo o la humedad, pueden afectar a las características de la planta.

El ciclo anual del cultivo del tabaco comienza con la siembra de las semillas, que son muy pequeñas: un millón de semillas solo pesa unos 80 gramos. Las semillas se siembran en semilleros especialmente preparados o en bandejas flotantes, de manera que las plantas recién brotadas cuenten con las condiciones edafológicas requeridas.

Una vez que han transcurrido uno o dos meses después de la siembra, los agricultores trasplantan las plántulas desde el semillero hasta el campo. Posteriormente, transcurridas unas ocho semanas del trasplante, se cortan las flores, para favorecer el crecimiento de las hojas; este proceso recibe el nombre de despunte o desmoche. Cuando las hojas maduran, se procede a la recolección.

La planta del tabaco puede ser atacada por un amplio grupo de insectos, bacterias, hongos y virus. Para evitarlo, además de utilizar las cepas más resistentes, se puede aplicar un fungicida al suelo para controlar las enfermedades provocadas por los hongos, como el mildiu o el moho azul. También se puede fumigar el suelo para controlar los nematodos, pequeños gusanos cilíndricos que atacan las raíces. Además, se utilizan herbicidas para evitar la propagación de las malas hierbas, e insecticidas para controlar los insectos.


Tags: ,